Ciberacoso, obstáculo para el empoderamiento femenino

El ciberacoso es uno de los problemas que ha surgido ahora que internet se ha vuelto parte fundamental de nuestras vidas. No es que antes el acoso hacia las mujeres no existiera pues hay evidencia de ello, sólo observamos su traslado a otras plataformas.

En internet, una mujer tiene 27 veces más posibilidades de ser víctima de algún tipo de violencia, en comparación de los hombres, y 61% de esos agresores son precisamente hombres, de acuerdo con el informe La violencia en línea contra las mujeres en México, elaborado por la organización Luchadoras.

En este mismo documento, se señala que hay nueve millones de personas que han vivido el cibercoso en el país, siendo las mujeres de entre 18 y 24 años quienes más riesgo corren en la red.

“Internet y redes sociales presentan una dualidad en su uso y funcionamiento, porque, por un lado, funcionan como un medio de expresión y comunicación, sobre todo para los jóvenes, pero a la vez reproducen, habilitan y potencian situaciones de violencia y desigualdad, donde se ejerce y reproduce la violencia de género”, explicó Delfina Schenone, académica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

La manera en que se da el ciberacoso

La investigadora señaló que forma en que se da la violencia en la red es muy similar a como ocurre físicamente, es decir, ocurre cuando las mujeres participan activamente en espacios que estaban ocupados por hombres, cuando denuncian agresiones o simplemente por expresar una opinión.

El problema con el ciberacoso es que no se puede investigar ni castigar porque no está tipificado como un delito, señaló Lucía Lagunes, directora de la organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC).

Y como no está tipificado y se le ha normalizado, más personas se animan a decir detrás de una pantalla comentarios que difícilmente harían de manera presencial como insulto hacia alguien más.

Inmujeres señala que ocho de cada 10 agresores en la red son personas desconocidas por la víctima, pero un 11% sí la conoce y 5.9% que se identifica con un amigo, 4.5% es un compañero de trabajo o clase, 2.3% se trata de un familiar y 2.2% era una ex pareja, lo cual preocupa por la cercanía con la que las mujeres conviven con la violencia.


Más información sobre empoderamiento de la mujer en el sitio de Adriana Lopez Doriga

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